007. Los sellos indies y el soporte como objeto

Han existido discográficas independientes desde que existe industria del sector. Se conoce como sello independiente a aquella compañía de discos que no dispone de distribución propia a nivel internacional. Con frecuencia se trata de pequeñas empresas muy especializadas en un estilo de música en concreto, que consiguen distribución más allá de las fronteras locales gracias a otras distribuidoras o a acuerdos con empresas multinacionales más grandes. Pero el fenómeno que nos interesa es otro…

A partir de mediados de los años 70, y en sintonía con la coyuntura del momento, es decir, el espíritu punk que defiende el “háztelo tu mismo” aparecen pequeñas editoriales de música totalmente autogestionadas, que abarcan todos los procesos de producción y que distribuyen sus lanzamientos con cintas de cassette (el formato de grabación doméstica por excelencia desde que apareciera en la década de los 60) y también en flexidisc, un disco de vinilo muy fino y flexible.

Estas ediciones en cassette o flexidisc solían acompañar un fanzine o revista. Las “indies” dan cabida a música underground y consiguen un buen numero de fans alrededor del mundo. Muchos de los discos de las indies se reconocen ya por la portada, que suele tener una estética determinada de acuerdo con la música que contienen. Los fans de la música underground suelen confiar en la línea editorial de las discográficas, que con frecuencia tienen mas seguidores que muchos grupos de música, de hecho a menudo la reputación de la discográfica esta por encima de la fama que puedan tener los grupos que editan en ella. Este tipo de rasgos: estética, sonido, reputación del sello se encuentran también en la mayoría de netlabels, que están especializadísimos, y sus seguidores confían en su criterio editorial.

Los discos en formato virtual, no precisan del soporte físico tradicional que los define como objetos, por que su uso es más cómodo almacenándolos en una carpeta en el disco duro del ordenador o transfiriéndolos en un reproductor multimedia. Aun así cada “release” tiene su imagen que lo define, su carátula, imágenes, videos animaciones, fomentando así de alguna manera el coleccionismo virtual y digital. El usuario no puede separarse de su faceta de consumidor, acumulador de objetos.