006. El circulo digital

Aunque en la esfera virtual hay netlabels para todos los gustos y se encuentra música de todos los estilos, es la música electrónica la que abraza la posibilidad de la edición virtual con más entusiasmo. Por diferentes razones. Una es por naturaleza, la música electrónica se hace con máquinas y ordenadores, por tanto no es extraño que se distribuya con el mismo instrumento con que se produce: el ordenador. Así se completa un círculo: El ordenador produce, distribuye y reproduce música.
La música electrónica aunque ha visto popularizarse en los 20 últimos años, esta en realidad muy separada de lo que es la industria discográfica multinacional establecida. La música electrónica en general (hay excepciones) esta en una esfera paralela. Durante muchos años se hacían ediciones bastante limitadas de discos de música electrónica, sus consumidores finales eran sobretodo disc jockeys, por eso muchos sellos especializados en electrónica incluso hoy en día siguen publicando casi exclusivamente en vinilo.

También hemos asistido en los últimos 30 años al fenómeno de la democratización o popularización de la tecnología. Los instrumentos electrónicos, secuenciadores, samplers o cajas de ritmos, reproductores de vinilo… se han hecho muy asequibles, y la posibilidad de tener un estudio casero esta casi al alcance de cualquiera. Así la producción de música electrónica amateur de calidad es enorme, la mayoría de sellos especializados no podrían darle salida fácilmente, y la industria claramente no está interesada. Es por ello que los netlabels permiten que estas producciones vean la luz, que no se pierdan, y que incluso generen obras derivadas a través del remix o del sampling. Teniendo en cuenta que la mayoría de netlabels no utilizan copyrights muy restrictivos, estas dos técnicas, el sampling y el remix pueden darse con más libertad.